Colágeno o cómo cuidar tus rodillas.

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colageno

En esta entrada te voy a dar una solución para ese dolor de rodillas que sientes el día siguiente de una carrera un tanto intensa así como para cuidar tus articulaciones y recuperarte mucho más rápido tras tu entenamiento.

El dolor articular, la pérdida de densidad ósea y la aparición de la arrugas en la piel asociados a la edad, son una consecuencia directa de la pérdida de colágeno de nuestro organismo. Con los años nuestro cuerpo pierda la capacidad de regeneración de esta proteína, lo que conlleva problemas tanto de salud como estéticos.

 

¿QUÉ ES EL COLÁGENO EXACTAMENTE?

El colágeno es una proteína con una muy elevada cantidad de nutrientes que es el compuesto principal de la piel, pelo, uñas, huesos, tendones, articulaciones y cartílagos. Todos estos tejidos son los encargados de proporcionar estabilidad, elasticidad y el soporte necesario para conectar los huesos, músculos, tendones y ligamentos.

Cuando sufrimos una lesión muscular, el colágeno juega un papel muy importante durante la recuperación del deportista.

Otro factor positivo es que contiene una importante combinación de péptidos y amino ácidos que ayudan a sintetizar las proteínas y a reparar el tejido muscular dañado durante el entrenamiento. Algunos estudios sugieren que el colágeno hidrolizado debería estar en la dieta de cualquier deportista, tanto antes como después del ejercicio.

 

UN CASO DE ESTUDIO.

 Un reciente estudio publicado en Pub Med (biblioteca nacional de medicina en Estados Unidos), ha monitorizado durante 24 semanas el efecto que produce el colágeno hidrolizado en las articulaciones de 147 deportistas que no habían tenido ningún tipo de problema articular en el pasado.

Dividieron la muestra total en dos subgrupos. 73 individuos fueron administrados con 25 ml de una fórmula en la que incluyeron 10 g de nuestro querido colágeno hidrolizado (tipo II) y los 74 restantes solamente recibieron un placebo.

El resultado fue que el grupo administrado con el colágeno experimentó muchos menos síntomas de dolor o molestias que supusiesen un impacto negativo en su rendimiento deportivo.

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Prueba de esfuerzo. ¿Cuánto vale tu salud?

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prueba de esfuerzo

Es muy cierto que solamente la tristeza nos hace recurrir a la filosofía porque nunca buscamos soluciones a problemas que no tenemos.

Esta semana hemos recibido con gran tristeza la noticia del fallecimiento por parada cardiorrespiratoria del ex triatleta profesional Laurent Vidal ocurrido mientras dormía en su Francia natal.

Como ya hemos comentado en este blog, en abril de 2014, Laurent tuvo un primer susto mientras nadaba en la ciudad de Sète (Francia) que le dejó en un coma inducido y le obligó a retirarse del triatlón para centrarse desde entonces en su rol de entrenador.

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En contra de lo que se piensa, este tipo de accidentes son mucho menos comunes entre los deportistas profesionales que los aficionados ya que el primer grupo se somete a pruebas de esfuerzo anuales con el fin de descubrir cualquier anomalía, algo que no hacemos el resto de los mortales a pesar de ser algo que está completamente a nuestro alcance.

Es muy cierto (como reza este titular de El Confidencial) que con la fiebre que acosa nuestro deporte, nos podemos gastar 3000 € en comprar una bicicleta pero no 90 míseros euros en una prueba de esfuerzo que nos podría llegar a salvar la vida.

 

¿Qué es una prueba de esfuerzo?

Es una prueba realizada por tu médico para descubrir cualquier anomalía en tu corazón. Sirve para determinar la cantidad de stress o trabajo que tu corazón puede asimilar antes de empezar a funcionar con un ritmo anormal o evidencias de isquemia (incapacidad de proporcionar suficiente riego sanguíneo a los músculos).

Lo más común es que tenga lugar en una cinta de correr o una bicicleta estática, empezando a un ritmo muy suave e incrementando poco a poco la dificultad durante unos 15 minutos aproximadamente. Los factores que se miden son tu electrocardiograma, ritmo cardiaco y tu presión sanguínea.

 

Nunca he tenido problemas de corazón y siempre he hecho mucho deporte. ¿Por qué necesito una prueba de esfuerzo?

  • Evaluar si tu corazón recibe suficiente riego sanguíneo a medida que incrementas tu nivel de esfuerzo.
  • Determinar la probabilidad de tener una enfermedad coronaria y si es necesario realizar un seguimiento controlado.
  • Identificar cualquier patrón anormal en tu ritmo cardiaco.
  • Examinar que el funcionamiento de las válvulas de tu corazón es el correcto.
  • Ayudarte a crear un programa de ejercicio con total seguridad.
  • Controlar la eficiencia de cualquier medida tomada en el pasado para incrementar la circulación de la sangre por los vasos sanguíneos.
  • En caso de que las uses, evaluar la eficiencia de tu medicación para controlar angina de pecho e isquemia.

 

ivan drago

 

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Depresión Post-Ironman. ¿Mito o realidad?

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Depresion post Ironman

La relación entre ejercicio y psicología ha estado presente desde tiempos inmemoriales. Tanto en el sentido de que nuestro estado psíquico influye en el rendimiento deportivo así como que el simple hecho de hacer ejercicio influye en nuestro estado de ánimo y mental.

En 1899, William James escribió un artículo sobre la importancia del ejercicio físico para “contribuir a nuestra salud mental, serenidad… además de hacernos estar de buen humor y de trato fácil para con las demás personas.” Otros estudios señalan la conexión entre ejercicio y depresión, concluyendo que los pacientes realizando un ejercicio moderado mostraban claros síntomas de mejoría respecto a otros pacientes que no se ejercitaban en absoluto.

Este es un tema que me apasiona ya que en varias ocasiones he notado ese kick que nuestro estado de ánimo nos puede dar a la hora de realizar ejercicio. Algo tan simple como la forma que tengo de pedalear cada mañana cuando voy al trabajo, para mí, es un claro indicador de cómo va a ser mi día.

Los días buenos…:

Hay mañanas que lo primero que hago al montar en la bicicleta es mirar el reloj para ver si puedo batir mi record llegando al trabajo más rápido que nunca (esto ya es un buen síntoma de que mi cuerpo tiene las baterías a tope), las cuestas se vuelven suaves pendientes que hasta disfruto, voy de pie casi todo el trayecto con un desarrollo fuerte sin apenas notarlo, adelanto a muchas otras personas en el camino, intento pegarme a las bicis eléctricas que me pasan volando para aprovechar su rebufo y en general… me encanta mi bicicleta.

Los días no tan buenos…:

Pero hay días que debo lidiar con la otra cara de la moneda; salgo de casa consciente de que será un trayecto largo, cada cuesta que subo parece formar parte de los Alpes suizos, voy más despacio que de costumbre y me pasa hasta la abuela con el niño en la bicicleta. La mayor parte del tiempo me lo paso pensando en formas de electrificar mi bicicleta.

Y todo esto haciendo el mismo trayecto a la misma hora y con la misma bicicleta. ¿A qué se debe esta diferencia? A lo que me dice mi cabeza y a la manera en que se han alineado las neuronas esa mañana.

Está claro que la mente tiene un enorme efecto en el rendimiento deportivo.

Os quiero mostrar un artículo muy interesante que he encontrado por internet sobre un tipo de depresión que va asociada a la consecución de un logro importante en el que hemos puesto mucho empeño durante un largo periodo de tiempo. Se le conoce como la depresión “Post-Ironman” pero se podría extrapolar a otras facetas o eventos de nuestra vida.

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